Por qué escribo otra vez…
Mañana se cumplen 2 años sin publicar en el Blog. Gracias a mi fiel escudero informático Sancho, (-aunque físicamente somos contrarios-), vuelvo a la carga cual triste Quijote a lanzar mis lanzas, no ya sobre el uso equivocado del móvil.
No son molinos de viento los que me animan. Esta vez serán nuevas reflexiones sobre la Inteligencia Artificial. La IA es necesaria, ventajosa y muy útil. Hemos abierto la puerta a un desconocido con cara amable. Y va a penetrar hasta los tuétanos de nuestra existencia, información y conocimiento, a nuestro trabajo y decisiones morales, como NINGÚN ELEMENTO ANTES EN LA HISTORIA HABÍA LLEGADO A CALARNOS.
Sé que he sido molesto con mis elegías del uso del teléfono móvil, sobre todo en sus aspectos negativos. Lo que más incordio me da es que las entradas de este Blog han sido algo proféticas y después se han revelado como hechos cumplidos.
Pero «tranquilos»: ya está dentro 😉
No es la teoría más popular, ni tampoco mi favorita, pero creo que vale la pena comentarla por lo provocadora que resulta: ¿y si una inteligencia artificial global y superhumana terminara siendo más eficiente, justa y moral que el propio ser humano?
La verdad es que no le hemos dejado el listón especialmente alto. Basta con mirar un poco la historia… o simplemente las noticias de cualquier día.
(Comentario escrito con ayuda de la IA)
Hola Jesús: como dices tenemos el listón muy bajito para creer que la IA alimentada -en principio-, no por lo mejor de lo mejor de los intereses humanos. Los programadores supongo son pagados por humanos con todo tipo de aspiraciones y finalidades.
Por ello dudo que el resultado sea tan positivo y halagüeño como propone tu comentario ayudado por la complaciente IA.
«Perro come perro», título de una película que aún no he visto, pero que resume mi respuesta. Gracias a ambos por vuestro comentario.