¿Quién decimos que somos? Claves filosóficas para entender tu identidad

César Castillo, El Aprendiz de Filósofo · 5 min de lectura

Persona contemplando la complejidad de la identidad personal y el autoconocimiento

La pregunta resuena a través de los tiempos, en susurros íntimos y debates abiertos: ¿Quién soy? Pero quizás una formulación más reveladora, que toca las fibras de nuestra existencia social y personal, es: ¿Quién decimos que somos? Esta sutil diferencia abre un universo de reflexión sobre nuestra identidad, la compleja trama tejida entre cómo nos percibimos, cómo nos presentamos y cómo nos ven los demás. En este viaje filosófico, exploraremos las capas que conforman nuestro ser y buscaremos claves para un autoconocimiento más profundo y auténtico.

La eterna pregunta por la Identidad Personal

Desde los albores de la filosofía, la cuestión de la identidad personal ha sido central. No es solo una curiosidad intelectual, sino una necesidad existencial. Definir quiénes somos nos da un ancla en el mundo, una brújula para navegar nuestras decisiones y relaciones. Pero, ¿es esta identidad algo fijo, una esencia inmutable que debemos descubrir, o es algo que construimos y reconstruimos a lo largo de la vida? Esta pregunta fundamental marca el inicio de nuestra exploración.

La Identidad autopercibida: ¿quién creo que soy?

Nuestra primera fuente de definición proviene del interior. La autopercepción se nutre de nuestras experiencias, recuerdos, valores, creencias y aspiraciones. Es la narrativa interna que construimos sobre nosotros mismos, el «yo» que sentimos ser.

  • Nuestros Valores Fundamentales: ¿Qué consideramos importante?
  • Nuestras Experiencias Pasadas: ¿Cómo nos han moldeado?
  • Nuestras Aspiraciones Futuras: ¿Hacia quién nos proyectamos?

Sin embargo, esta imagen propia no siempre es clara ni estable. Puede estar teñida por inseguridades, sesgos o ideales inalcanzables. Reconocer esta subjetividad es el primer paso hacia un autoconocimiento más honesto.

El espejo social: ¿quién dicen los demás que soy?

No existimos en el vacío. Somos seres sociales, y la mirada del otro juega un papel crucial en la conformación de nuestra identidad. La familia, los amigos, la cultura, la sociedad… todos proyectan expectativas y etiquetas sobre nosotros. Este «quién dicen que somos» a menudo se interioriza, fusionándose o entrando en conflicto con nuestra autopercepción.

  • Roles Sociales: Padre/madre, hijo/a, profesional, amigo/a… ¿cómo influyen en quién decimos ser?
  • Expectativas Culturales: ¿Qué se espera de nosotros según nuestro género, origen o grupo social?
  • Feedback Externo: ¿Cómo afectan las opiniones ajenas a nuestra autoestima y definición?

Comprender la influencia de esta identidad social nos permite discernir qué partes de nuestro «quién decimos ser» son genuinamente nuestras y cuáles son reflejos externos.

Perspectivas filosóficas sobre el ser y la identidad

La filosofía nos ofrece diversas lentes para examinar la complejidad del ser. Desde visiones esencialistas que postulan un núcleo fijo, hasta perspectivas existencialistas que enfatizan la libertad y la construcción constante del yo (como exploró Sartre al afirmar que la existencia precede a la esencia). Otras corrientes cuestionan incluso la idea de un «yo» unificado, sugiriendo que somos un flujo de estados o una colección de roles. Estas perspectivas filosóficas no dan respuestas únicas, pero enriquecen nuestra comprensión de las múltiples facetas de la identidad.

El camino del autoconocimiento: más allá de las etiquetas

Si nuestra identidad es tan compleja y multifacética, ¿cómo podemos acercarnos a una comprensión más auténtica de nosotros mismos? El autoconocimiento no es un destino final, sino un camino continuo de:

  • Introspección Honesta: Cuestionar nuestras creencias y motivaciones.
  • Atención Plena: Observar nuestros pensamientos y emociones sin juicio.
  • Autenticidad: Atreverse a vivir en coherencia con nuestros valores, más allá de las expectativas externas.
  • Aceptación: Reconocer y abrazar tanto nuestras luces como nuestras sombras.

Este proceso nos ayuda a navegar la tensión entre quién creemos ser, quién dicen que somos y quién elegimos ser activamente.

Abrazando la complejidad de quiénes somos

Entonces, ¿quién decimos que somos? Quizás la respuesta no sea una definición estática, sino una narrativa en constante evolución. Somos la suma de nuestra historia y nuestras proyecciones, de nuestra percepción interna y del reflejo social, de nuestras certezas y nuestras dudas. Abrazar esta complejidad, esta fluidez inherente al ser, puede ser liberador. En lugar de buscar una etiqueta definitiva, podemos enfocarnos en vivir una vida más consciente y alineada con la versión más auténtica de nosotros mismos que podamos cultivar en cada momento. La identidad no es tanto un objeto a encontrar como un verbo a conjugar: siendo.


Y tú, ¿cómo vives esta pregunta en tu día a día? ¿Qué factores crees que influyen más en quién dices que eres? Nos encantaría leer tu reflexión en los comentarios.

Te recomendamos también la lectura de Aprender a mirar.


¿La pregunta sobre quién eres te genera más dudas que respuestas? El asesoramiento filosófico es un espacio para explorarla con profundidad, sin etiquetas ni diagnósticos.

Retrato de César Castillo Flores

Escrito por

César Castillo Flores

Consultor filosófico en Valencia. Acompaña a personas, familias y empresas a través del diálogo filosófico desde hace más de 16 años.

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31 respuestas a «¿Quién decimos que somos? Claves filosóficas para entender tu identidad»

  1. Anónimo

    Haideé:
    Perdona por tardar en contestar pero por suerte tengo trabajo estos días de vacaciones…

    Pues tienes razón con la literalidad de los imanes: recuerda que tienen carga positiva y negativa. Tu ejemplo vital lo leí en tu blog y te comenté personalmente que me impactó tu sinceridad y el propio recorrido vital que haces-has hecho.

    También estoy contigo en que la Iglesia robó-destruyó esas constumbres paganas como en todo cambio de culturas, pero no sé a dónde nos llevará este regreso a lo más originario de nuestras culturas… quizás a adorar al Sol, a la Luna.

    Como bien dices de la actriz… «el tiempo lo dirá» y veremos con el crisol de la sociedad si ha sido para mejor ir sustituyendo la cultura postcristiana por la siguiente- lo cual es imparable por su propia naturaleza-.

    Felices Fiestas de Reyes o de sus correspondientes Magos-Científicos y astrólogos de Oriente.

  2. Anónimo

    Maya es como una abejita. Puede revolotear con elegancia o ponerse nerviosa y picarte. La clave es poder tomar distancia.

    Lo dicho en otros lugares: GelasSenheit.

  3. Anónimo

    Cesar: Cuando digo imanes me refiero a su interpretación literal. Cada emoción que nuestro cuerpo vive es un imán.
    En cuanto a la percepción negativa: ¿qué ejemplo te puedo poner…? el mio, lo prefiero. Cuando se me puso la etiqueta de la que hable, toda mi vida se configuro de acuerdo a ella, bien, así vivi, en la certeza de que esa era yo.
    Es aquí donde parece ser no me expliqué bien. Para decidir quien era de las dos opciones (la etiqueta o lo que estaba debajo), en mi caso, costó años de tropezar para saber cual de las dos era cierta… ¿era yo esa etiqueta? o ¿era yo aquello que estaba descubriendo? o ¿eran mis ganas de ser otra cosa y no la etiqueta? En realidad ¿quién era yo? Lo que deseaba ser: por modas, por lecturas, por consejos, por terapias, etc… Años de deambular,años de dudas, años de confusión, años…
    Incertidumbre…si, mucha incertidumbre… y sufrimiento…de aquí fueron saliendo muchos otros hilos… bien, ahora está de moda que hay formulas mágicas para el autoconocimiento…en fin…
    En cuanto a la actriz, es su momento, no está expresando sino miedo. ¿A dónde la llevará ese miedo? El tiempo lo dirá.
    Comparto contigo qué lo que simbolizan estas fiestas es la bondad, y así lo expresé oportunamente en una entrada, cada uno que lo viva como pueda, sepa o entienda. Todos tenemos esa bondad dentro, pero proyectamos hacia afuera los conflictos sin resolver, vaya, paradoja otra vez. Y hay muchos modos de hacerlo. Y el joven del solsticio, pues tiene razón, la Iglesia robó las tradiciones «paganas» para hacerse un lugar en la sociedad…
    Gracias por tu bienvenida y Abrazos 🙂

    Gregorio: si, al menos yo te entiendo, supongo 🙂
    Imanes, recuerda nuestro potentisimo poder de sugestión, habrá quienes así lo vivan, tanto como lo contrario, que se estén comiendo el molusco y sientan, piensen que es el caparazón.
    La mente, maya… la gran desconocida… bueno voy a ponerle un nombre más occidental, neurosis, esta palabra que parece estar proscrita del vocabulario, será la moda 🙂
    En fin prefiero esto: energía positiva para todos y que el transito al nuevo año esté lleno de serenidad y templanza,para nuestro yo adulto.
    La ilusión alimenta, pues que sea de forma positiva, aprendamos de los niños, vivamoslo también con ilusión, esto para nuestro niño interior :))
    Abrazos

  4. Anónimo

    Claro que te explicaste, Haideé. De todos modos, en el sentido en que uso el término «experiencia» se advierte su íntima unión con el término «saber» mediante su sentido originario de «sabor» (saborear). Así, todos esos ‘imanes’ de los que hablas son impedimentos para ‘saborear’ la experiencia. Es como si comiéndote la ‘costra’ de un molusco creyeras estar saboreándolo. No sé si me explico…

  5. Anónimo

    Haideé:

    Muy apropiado tu ejemplo de los imanes y la más conocida de las etiquetas. Gracias por explicarte tan bien.

    Veo por otra parte que tú sigues un método de percepción más negativo: o sea, conocer primero lo que no somos para saber lo que somos. ¿Es posible al revés?: Conocer lo que somos para saber lo que no somos.

    También tienes mucha razón al hablar de las sutilezas mentales y de las etapas biológicas de la vida, pues en ellas se esconden muchos desconocimientos propios voluntarios o involuntarios, pero ahí están.

    Ayer leí acerca de una actriz que decía que lo único que deseaba era ir aceptando su edad e ir envejeciendo dignamente… pues es muy guapa y quizás conoce el peligro de la «moda de» que impone la sociedad hollywodiense.

    Otro ejemplo lo puso Jesús en el Post siguiente, relacionado con las maneras de vivir las fiestas de la navidad…

    Un saludo y siempre bienvenida.

  6. Anónimo

    A lo que me refiero, y viene a colación la pregunta de anónimo,es que para descubrir el ser que soy, antes he de saber quien no soy, y esto es lo más arduo, doloroso y dificil de realizar.
    No es tanto hacer esa diferenciación que dices, entre la experiencia del ser y la creencia de ser esto o aquello, sino en saber que aquello que sientes y vives eres tú. Etiquetas, esta es la palabra, yo misma he hablado de una de las que me colocaron a mi. Pero no sólo están las de los otros,sino las que vas generando a lo largo de tu vida, y he aquí el quid… las palabras la mayoría de la veces enredan más que aclaran, y una persona que aún en un proceso de autoconocimiento, sóla o ayudada, esta convencida de saber quien es,se puede perder en un enjambre que le hace pensar que es y resulta que no es aquello que siente, y digo siente no piensa, porque disociar esto es muy complejo, tanto que por ello la mayoría de nosotros vivimos sintiendo,pensando y creyendo una cosa cuando es otra, algo que abarca todo lo que es nuestra vida configurandola, y configurandonos. Descubrir el ser cuesta años, y no siempre el resultado es optimo. No es una cuestión de negar que se puede crecer,si se puede, aunque no todos los que lo intentan lo logran. Hablo desde mis años de experiencia, no sólo personal,sino también profesional. Los enredos mentales pueden ser muy sutiles y por ello pasar desapercibidos, ocurriendo entonces que hay una aparente mejoria para sucumbir al cabo del tiempo.
    Así pues, es ser está, pero como ya dije, la brujula puede ser confundida por imanes, propios o ajenos.
    Hay distintas etapas en la vida, estas van poniendonos en situación de replantearnos la vida y lo que hemos conseguido, si no hacemos caso de estas paradas biológicas, seguiremos viviendo en el espejismo que es el ser que estamos convencidos de ser, y también una frase que he leido hoy: «lo que está de moda ser» otro imán más…

    Espero haberme explicado esta vez, sino vuelvo a intentarlo 🙂
    Y disculpas por el retraso.

    Abrazos

  7. Anónimo

    Hola Anónimo:

    Además de lo que sugiere Gregorio en su comentario de arriba, también te recomiendo que leas el Post anterior que se llama: «Aprender a aprender».

    A veces es difícil que nos conozcamos bien por muchos motivos, y por eso también te podemos ofrecer el Asesoramiento Filosófico como medio de conocimiento de ti mismo y de tus problemas.

    Un saludo y a tu servicio.

  8. Anónimo

    Anónimo

    En primer lugar, teniendo muy en cuenta las implicacioens que se derivan de la pregunta «¿cómo?». Tal y como está expresada, requiere o espera una respuesta ajena, de modo que aparece en escena un problema de difícil solución. Digamos que esa pregunta contiene un clarísimo germen ‘instrumental’: busco en otros la respuesta a algo que no pueden darme. Los ‘objetos’ se conocen siempre en superficie, y por más refinado que sea el conocimiento de un ‘sujeto’, si se realiza desde el exterior -ya sea que lo haga uno mismo u otros-, no deja de ser un «conocimiento objetivo» (reificación del sujeto en objeto de estudio) y, por su propia naturaleza, superficial. La vía instrumental presenta todos esos problemas y más.

    Por suerte, siempre existe la vía operativa, la que te permite percatarte de que «ser» (siendo) es «conocer» (conociendo). Y que «ser» y «hacer» van juntos. Y que toda otra suerte de conocimiento será derivado y mediato. Pero eso sólo te lo proporciona la experiencia de transformación, la operatividad de esos cambios que ‘preñan de conocimiento’ la acción.

    Si lo anterior lo entiendes, no te servirá de mucho. En cambio, si lo comprendes es que ya estás en esa vía operativa y nada de lo que se te diga mejorará tu propio conocimiento de ti mismo.

  9. Anónimo

    Bonito lema «Conocete a ti mismo» pero viene la siguiente pregunta ¿Como?

  10. Anónimo

    Gregorio: estamos de acuerdo que estos apegos mal informados son los que «generan la mayoría de nuestros conflictos». Y de eso se trata: de descubrirlos, de desapegarlos y de apegarse a los correctos.

    Un saludo como siempre.

  11. Anónimo

    Para Miserias otra vez: dices que el tema de la formación lo tienes un poco más jorobado… pero te animo pues he conocido a personas con todos los estudios y cargos posibles y son personas orgullosas y pobres, profundamente solitarias a pesar de que les rodea la gente y conozco a personas con la formación básica, con una educación elemental y sin embargo son las personas más felices y realizadas que tengo el gusto de conocer… así es que… tampoco creas que la «formación» lo es todo, ni mucho menos para ser una buena persona.

  12. Anónimo

    Lo sé, César, lo sé.

    Pero es precisamente en ese contexto de identificación (con más o menos apego) con determinados «modos» lo que genera el mayor número de conflictos internos, y todo lo que nos aporte herramientas para reducir su número, frecuencia e intensidad debería ser tenido en consideración. La experiencia nos enseña que mantenerse siempre dentro de la «rueda» de las identificaciones es un modo seguro de permanecer insatisfechos y de gastar muchas energías que podríamos derivar hacia otras acciones. Esa rueda funciona como un «atractor» y salir de esos surcos proporciona no sólo una mejora de las perspectivas sino un incremento efectivo de energía disponible que redunda en una mejoría física incuestionable.

    Es un tema nuclear…

  13. Anónimo

    Gregorio: es interesante la distinción que has realizado en torno al ser, pero aquí naturalmente noe estamos refiriendo únicamente a las maneras de ser, pues estamos de acuerdo que tu sustancia como ser no se toca, pero sí los accidentes de tu persona…

  14. Anónimo

    Buenas tardes Cesar.

    Me da miedo el futuro que nos depara por la falta de formación y el exceso de información que tenemos. Esta es tu última frase (aludida).

    Interpretar las cosas con la ciencia del amor. Y, por desprendimiento de tu frase última… disponer de una buena formación para, equivocarse menos.

    No se si te he aclarado algo o por el contrario lo he enturbiado mas, de todas formas a mí me encanta poner amor en las cosas, lo de la formación lo tengo mas «jorobado».
    Un abrazo.

  15. Anónimo

    En resumidas cuentas, Haidee, lo que planteas es la distinción entre la «experiencia de ser» y la «creencia de ser (esto o aquello)», ¿no?

  16. Anónimo

    ¿Si yo estoy, soy? ¿Si yo actuo, soy? Estoy siendo, pero no soy, sólo actuo. ¿En cuál de mis yos soy? ¿En cuál soy de mis yos? La atribución es un socorrido baluarte social para poder comprendernos en un nivel coloquial, con lo cuál somos en función de lo que otros nos atribuyeron, nos atribuimos y en lo que otros nos atribuyen a posteriori. Imperiosamente vivimos en sociedad, esta no es el mapa y yo soy el territorio, pero ¿sé que territorio soy en el mapa? o ¿es mi creencia del mapa la que me está configuando como territorio?
    Sólo librándose de aquello que creemos ser es como podemos ser el somos, siendo en nosotros mismos tantos como sean necesarios al mapa para entender el territorio. Vamos que la brújula está en nuestro interior, pero que también hay imanes que nos la pueden equivocar…dejando de ser el ser… en presente… contaminado por el soy de los otros, ese ser que quisieron que fueramos y creimos ser…hasta llegar al ahora en el que sé quien soy, algo que no tiene decripción, sólo pinceladas para los otros, mas entera para mi…
    Como siempre, desde mi percepción del mundo…
    Abrazos

  17. Anónimo

    Hola a todos los amigos.

    En esta entrada podríamos introducir una distinción básica entre «ser» y «modos de ser».

    Ser, somos todos. Y ese hecho no cambia aunque lo hagan los atributos que asociamos a ese «ser»: sus «modos de ser».

    Decir «soy esto» o «soy aquello» no cambiará el hecho de «ser». Preguntarse qué o quién somos no cambia el hecho de que somos.

    Interpretar lo que somos deja intacto que somos.

    Y somos, independientemente de quién creamos que somos.

    Vivir es devenir, es cambio, transformación. Si ‘vivimos’ intensamente esa transformación sin interpretarla dejamos de preguntarnos ¿Quién somos? Si ‘fotografiamos’ ese paisaje cambiante del devenir y decimos «ese soy yo» estamos interpretando algo que ya no es. El mapa -lo hagamos nosotros o nos lo proporcione alguien- no es jamás el territorio. La foto del paisaje no es jamás el paisaje cambiante.

    Somos siendo y no atribuyendo.

  18. Anónimo

    Miserias:

    Al contrario, gracias por tus aportaciones y ojalá participaras no sólo con la lectura del blog sino con tus aportaciones pues todos somos aprendices y no nos encontramos tan capacitados como tú consideras…

    Primero te contesto que todos tenemos «talones de Aquiles» y no sólo uno… pero en mi pobre experiencia he preferido perder amando que ganar odiando o no perdonando…

    Y tienes toda la razón que cada uno interpreta respecto de los elementos de juicio de los que dispone… el problema es tener la certeza que los disponemos todos o que el nuestro es el más correcto, creyendo que tenemos siempre la razón.

    No te entendí la segunda parte de la frase «y conseguir (por desprendimiento) una buena formación». A ver si me la aclaras y puedo contestarte.

    Un saludo y anímate a escribir que todos nos enriquecemos, pues es un blog de amigos, no de sabios.

  19. Anónimo

    Buenos días querido y admirado Cesar, suelo leer todos tus temas reflexivos y profundos, pero nunca realizo mi reflexión por escrito por creer no estar preparado para ello.

    Hoy al leer tu parecer al comentario de Haideé, dices dos frases que a mi juicio podrían ser el talón de Aquiles de todos los «aprendices».

    – Interpretar las cosas con la ciencia del amor y, conseguir (por desprendimiento) una buena formación-.

    Al fin y al cabo solo podemos interpretar y o discernir con los elementos de juicio que disponemos.

    Gracias Cesar y, disculpar todos mi atrevimiento.

  20. Anónimo

    Haideé:

    Me ha gustado tu frase pues es verdad que hay personas que con magníficas intenciones han puesto grandes limitaciones a nuestras primeras etapas formativas, pero debemos de aprender de ellas y superarlas.(De las personas y las situaciones).

    Acerca de la interpretación de las cosas que ocurren en nuestra vida, es mejor interpretarlas todas con la ciencia del Amor, además de entenderla con las otras necesarias como el temor, la época… es más fácil superarlas.

    Me da miedo el futuro que nos depara por la falta de formación y el exceso de información que tenemos… ¡Que nos pillen confesados!

  21. Anónimo

    Jesús:

    Uno de los principios fundamentales que también descubrí a mis 14 ó 15 años fue el agustiniano «conócete, acéptate, supérate», en un ambiente de mucha competencia…

    Por eso te felicito pues creo que es fundamental que vivas la vida con la tranquilidad de hacer lo que se puede y muchas veces no lo que se quiere…

    Gracias por contarnos un poco de tu historia, en este caso, ejemplar, pues la sociedad no ha educado últimamente a tener incluso aquello que no podemos.

    Ojalá tenga tiempo de veros más por vuestro magnífico blog.

  22. Anónimo

    Entre las muchas etiquetas que me colgaron siendo niña fue la de «ser muy inteligente pero vaga», y con ese san benito crecí durante la mayor parte de mi vida, en un enfrentamiento constante que me fue deparando la vida para que me fuera despertando del engaño. En pugna conmigo misma para comprender que yo era otra persona no aquello que habian dejado de ver en mi, por sus propias limitaciones, por supuesto, esto está claro, se actua y se contruye con lo que se tiene, no es cuestión de ir culpando gratuitamente a nadie. Una frase que me sale muy amenudo últimamente, «el cielo está empedrado de buenas intenciones» si, querer ayudar no es lo mismo que saber ayudar… pero esto es algo que va más allá de lo social, porque con nuestros genes también recogemos información del ambiente y de lo que va ocurriendo en las generaciones, con lo que todos asumimos que podemos educar, pero no todos nos preguntamos si estamos lo suficientemente preparados para educar. En mi caso no quise tener hijos, y tuve uno que falleció, y después de esto tomé más consciencia aún de que no estaba preparada para poder educar a un ser. A día de hoy si lo puedo decir.

    Todo ocurre por algo, es saber ver porqué ocurre es la cuestión.
    Etapas de vida, etapas de conocimiento. Interpretamos según entendemos… imitamos por afecto o temor… miles y miles de opciones… y con la era de la comunicación… otro aprendizaje más, esta vez con otros «inconvenientes» añadidos, que es saber con que información quedarte. Ya no es la familia la única que lo hace, o los profesores,ahora es la tv, y el ordenador… ¿poner el carro delate de los buyes? No estoy preparedo, pero dispongo de toda la información del mundo. De ahí que tantos regímenes totalitarios quieran impedir el acceso a dicha información, me parece que desconocen muchas cosas del ser humano, supongo que por estar a su vez sujetos a sus miedos bien inculcados desde pequeños, y se estudia, y se convierte uno en eridito, pero sigue sin saber quien es el mismo, sino no tendría necesidad de poder.

    En fin Cesar, que hay que vivir y viviendo es como se aprende a ser uno mismo, si es que realmente este es el motivo de tu presencia en este mundo.
    Un abrazo

  23. Anónimo

    Buenos dias Cesar.
    Hacia tiempo que no pasaba por aqui, agradecidos por tu visita a nuestra casa.
    Desde luego, Ser Tu Mismo, es esencial y mas cuando se ha llegado a la madurez o al menos consciente de que ya estas maduro.
    Personalmente, a los 14 años, me becaban para bellas artes, pero creci en una familia humilde y obrera de emigrantes de la postguerra, cuya indosincracia era el trabajar y ganar pelas para subir el hogar familiar.
    Soy pintor, pero de brocha gorda, ya te puedes imaginar….
    Las Bellas Artes, son un hobbie.
    No me arrepiento ni siento ningun trauma por no haber ingresado en la Escuela de Bellas Artes, de otra manera no hubiese conocido a mi compañera ni tendria una hija que si que ha estudiado y esta en el camino, en definitiva soy feliz, con lo que tengo o me ha deparado mi destino.
    Con esto creo que explico como soy, una de mis metas, siempre ha sido ser sincero y luchar por lo que siento con respecto a mis semejantes, siempre intentando aprender de ellos y compartir experiencias.
    Agradecido por tu Post, que obliga a la reflexion y al psicoanalisis.
    Saludos cordiales, querido amigo.
    Jesus.

  24. Anónimo

    Pues no te lamentes del pasado… que ya no podemos cambiar ni solucionar; al contrario: te felicito por tener la valentía de tenerlo aclarado y aunque sea vivirlo en privado pero con una gran paz interior que es el mejor fruto de que acertamos en nuestras decisiones.

    Y por cierto: los que utilizan el lenguaje despectivo, es porque no tienen vocabulario adecuado para sus propios y generalmente peores males.

    Un saludo Marigel y bienvenida al Blog

  25. Anónimo

    Yo debo ser muy recalcitrante. A mí me decían: «tú no puedes ser eso», pero lo era. Lo he ocultado casi toda mi vida, pero lo era.
    «Eso» era ser lesbiana, pero en mi adolescemcia (hace unos 40 años, esa palabra ni la conocía yo ni nadie de mi entorno. A lo sumo, despectivamente, decían «tortillera».
    Nunca encontré a nadie a mi alrededor que aceptara la existencia de mis deseos. Nunca. Pero yo los sentía y los seguí sintiendo. Hasta que no tuve 35 o 36 años no me atreví a decir que me había enamorado de una mujer. Aún así volví a acallar lo que yo era.
    Hasta los 46 no he sido capaz de decirlo en voz alta, a un reducido grupo de personas.
    Hasta mis 5o no he podido mostrarlo en mi vida (en una parte muy privada de mi vida).
    Pero soy consciente de que, aunque lo he acallado mucho, lo he sentido siempre y siempre supe lo que sentía.
    Dicho esto, estoy de acuerdo con que, cuanto antes seamos quienes queremos ser, mucho mejor. A mí me ha pillado muy tarde la decisión.

  26. Me gustó esta entrada, y me decidí a opinar, a pesar de que hace meses que la planteaste. Luego seguí todos los comentarios y, como le pasó a miserias, me abrumé por la calidad de los mismos, y me he quedado con la sensación de no tener nada que añadir.
    Pero he recordado que en muchas ocasiones, gente que opina sobre cualquier tema que yo domine, me aporta nuevos enfoques sobre el mismo. Es como bucear en las profundidades y que alguien en la superficie te diga si es de día o de noche, o si en la superficie hay quietud u oleaje; a veces es necesario retirarse para obtener perspectiva.
    He crecido con mucha gente alrededor que me ha querido y animado en todo lo que he hecho. Soy afortunado. Constantemente me han clasificado como una persona muy inteligente, y que por ello logro gran parte de las cosas que me propongo.
    Afortunadamente para mí no me he conformado con la visión externa sobre mi persona, y he intentado no caer ni en la falsa modestia ni en la petulancia y prepotencia. He intentado siempre balancearme entre los extremos sin llegar a tocarlos, sin llegar a verlos siquiera, pues desde los extremos de cualquier tema creo que se ve el abismo. Y lo cierto es que no considero la inteligencia como mi arma más eficaz. La inteligencia está sobrevalorada. Una persona puede ser muy inteligente pero tener esa inteligencia dormida, o puede ser menos inteligente pero aprovechar al máximo sus capacidades.
    Mi verdadera fuerza no reside en la inteligencia, ni en ser más listo que nadie, pues de todos los campos siempre hay alguien que sabe más que tú, o al menos algo distinto. Mi fuerza es el afán de superación sobre mí mismo, y no sobre otros. Mi fuerza reside en levantarme cada día siendo consciente de que puedo ser mejor persona para mí y para los que me rodean y que aprecio. Ser mejor persona es un concepto amplio, genérico, que tardaré toda la vida en descubrir. Por ahora, me basta con hacerle la vida más fácil a la gente que quiero.
    Las personas se obcecan en luchar de forma competitiva unas con otras por obtener un mejor puesto de trabajo, más dinero, más reconocimiento social, más poder…
    Pienso que es una lucha perdida pues siempre hay alguien mejor que tú en algo. Pero nadie puede ser mejor «Tú» que tú mismo, porque nadie tiene en potencia la capacidad de ser tú mismo.
    Por mi profesión, me veo irremediablemente atrapado en un mundo de ecuaciones, matemáticas y física aplicada. Lo que a priori parece un claro hándicap para adentrarme en el mundo de la filosofía y el pensamiento, yo lo tomo como una oportunidad de tener otro punto de vista diferente a si hubiera sido un experto conocedor de los grandes pensadores de la humanidad. No tengo la base de los platón, aristóteles, descartes, hume, kant o nietszche y he leido muy poco sobre ellos. Pero eso no es excusa, como muchos hacen, para no preocuparme por el mundo que me rodea y por la base del conocimiento humano.
    Y después de esta disertación que me ha llevado lejos de la intención original, como suele pasarme en mis divagaciones, te mando un fuerte abrazo y te doy las gracias por estimular mi orientada mente matemática jejeje.
    Un saludo a todos los lectores

  27. Yandros:Haz hecho toda una apología de la inteligencia y de su verdadero servicio, pues ella debe estar sometida al bien y la verdad, como por suerte es tu caso.Y no esperes tanto en comunicarnos tus experiencias que son muy edificantes. Gracias de verdad también por tu extensión que es buena y necesaria para darse a entender.

  28. Anónimo

    Es que estos posts y comentarios no tienen desperdicio, yo no se si es porque di con este blog en una situacion personal complicada o que?, pero me parecen muy acertados. gracias de verdad a todos por cada comentario.

  29. Francisco: Gracias y Bienvenido.Espero que los post te ayuden pues como has visto hablan de cosas de la vida, de la vida de todos, y mi intención es que sirvan para esto.Te recomiendo que leas los comentarios que enriquecen mucho el Post que es sólo un punto de partida.Saludos y a tu servicio.

  30. Juan Leonardo Cardona del Río

    Amigo, muy bueno e instructivo su blog, lo invito a visitar el mío y opinar en
    http://www.desnudamientosfilosoficos.blogspot.com

    Saludos!

  31. He visto tu blog Juan Leonardo, perdona que no tenga mucho tiempo por motivos de la bebé; pero en cuanto pueda te sigo. Si quieres nos ponemos como blogs amigos…

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