Viaje del autoconocimiento a través del Asesoramiento Filosófico

En el vasto mundo del asesoramiento y el desarrollo personal, he descubierto una joya invaluable: la verdad de que nadie puede realmente comprender un camino que no ha recorrido personalmente. Esta revelación, aunque sencilla, se convierte en un pilar fundamental en la práctica del asesoramiento filosófico.

A lo largo de la historia, en nuestra búsqueda de orientación, hemos recurrido a diversas figuras: Directores Espirituales, Psiquiatras, Psicólogos, entre otros. Estos profesionales, con sus métodos y conocimientos, han ofrecido diagnósticos y rutas a seguir. Sin embargo, en este proceso, a menudo nos encontramos siguiendo caminos trazados por otros, perdiendo la oportunidad de explorar y entender nuestras propias rutas.

El Arte del Asesoramiento Filosófico

El asesoramiento filosófico se aparta de esta norma tradicional. En lugar de ser un guía que marca el camino, el asesor filosófico actúa como un compañero de viaje. Este enfoque pone al asesorado en el centro del proceso, reconociendo su autonomía y capacidad de autoexploración.

Este método se basa en el respeto absoluto por la individualidad del asesorado. Aquí no hay etiquetas, juicios, ni direcciones predeterminadas. El asesor filosófico facilita un espacio donde el asesorado es libre de explorar, cuestionar y descubrir su propio camino, con el asesor actuando más como un espejo que refleja, en lugar de un mapa que dirige.

El Camino versus la Meta

Un aspecto crucial del asesoramiento filosófico es la distinción entre el camino y la meta. En muchas disciplinas, el enfoque está en alcanzar la meta lo más rápido posible. Por ejemplo, si tu objetivo es llegar a París, te pondrán en un avión que te lleve directamente allí. Sin embargo, en el asesoramiento filosófico, el énfasis está en el viaje en sí mismo. Al caminar junto a un asesor, descubres por ti mismo si París es realmente tu destino o si hay otro lugar al que deseas ir. Este proceso de descubrimiento es en sí mismo una enseñanza valiosa.

Conclusiones y Reflexiones

El asesoramiento filosófico no solo es un camino hacia una meta específica, sino también una exploración del ser. Es un proceso de autodescubrimiento, autoaceptación y, en última instancia, de crecimiento personal. Como asesor filosófico, mi papel es acompañarte en este viaje, ofreciendo perspectivas y cuestionamientos que te ayuden a ver tu propio camino con mayor claridad.

Hasta la próxima entrega, donde continuaremos explorando las profundidades del asesoramiento filosófico y su impacto en la vida personal y profesional.

6 comentarios en “Viaje del autoconocimiento a través del Asesoramiento Filosófico”

  1. Pues esta es parte de la experiencia que se consigue con el Asesoramiento, que es distanta a algunas terapias o direcciones espirituales.

  2. Al fin lo localicé.

    Efectivamente, César, la vía experiencial (que no experimental) es la que más te enseña. Por más que te presenten unos bellos y detalladísimos mapas, si no pateas el territorio no terminarás de conocerlo realmente.

    En el recorrido se abren ‘espacios de significación’ hasta entonces ocultos y la realidad se torna diferente, más cercana, más clara, y no se necesita de la confirmación ajena ni del consenso de muchos. Se sabe, y cualquiera que patee el territorio lo sabrá también. Eso sí, si alguien lo pateó antes y nos comenta detalles interesantes no podemos cerrar ojos ni tapar oídos. Se le escucha con atención porque toda esa información puede servirnos en el viaje. No se trata de seguir al pie de la letra los consejos, no, sino más bien de integrarlos en tu ser, hacerlos tuyos, mascarlos y digerirlos. Luego, cuando se les necesita, surgen espontáneamente, sin dificultad.

    La práctica de patear convierte en significativo todo lo anterior.

  3. Es verdad querido anónimos, pronto recomienzo mi actividad pues he estado cambiando mi estado de vida de soltero a casado y muy ocupado.

  4. Pues sí es difícil. Si no has experimentado el fútbol más que en la TV cuando vayas al estadio, alucinarás… Esta es una experiencia que se tiene que caminar.

  5. Se entiende muy bien como está explicado, pero sinceramente me cuesta un poco ver como se puede llevar a la práctica. Quiero decir, que no me lo imagino muy bien en un ejemplo real, en la teoría es sencillo. Pienso que estoy tan acostumbrado a ver psicólogos, sociólogos y psiquiatras en acción que esta nueva forma de tratar los problemas me resulta dificil.

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