Aprender a convivir con tu memoria: desarrolla tu autoconocimiento

Retomando la serie «Aprender a…» con la que iniciamos este blog, hoy quiero compartir una experiencia que ha marcado mi trayectoria como consejero y, más recientemente, como aprendiz en asesoramiento filosófico.

La memoria es una facultad compleja y multifacética. La utilizamos constantemente en nuestra vida cotidiana para funciones básicas, como recordar tareas o hechos inmediatos. Sin embargo, es el uso a largo plazo de la memoria el que quiero explorar más profundamente.

La memoria a largo plazo no solo almacena datos como las capitales del mundo o recetas familiares. También guarda nuestros recuerdos, sentimientos y aspectos de nuestra conciencia. Es esta memoria la que, a menudo, nos confronta con nuestros errores pasados y presentes, pero también celebra nuestros logros y triunfos.

La memoria como compañera de viaje

Considero la memoria como una compañera inseparable en el viaje de la vida. Aprender a convivir con ella es un desafío constante. Nuestros recuerdos pueden ser tanto una fuente de sabiduría como un obstáculo para el progreso personal. Es en este delicado equilibrio donde encontramos la importancia de entender y armonizar nuestra relación con la memoria.

Conexión con el asesoramiento filosófico y la terapia dialogal

En el ámbito del asesoramiento filosófico y la terapia dialogal, la memoria juega un rol crucial. Estas prácticas nos invitan a dialogar con nuestras memorias, no solo para comprender mejor nuestro pasado, sino también para iluminar nuestro presente y futuro. A través de este diálogo, aprendemos a aceptar y procesar nuestros recuerdos, integrando tanto los aspectos positivos como los desafiantes de nuestras experiencias pasadas.

Conclusión y recomendaciones

Convivir con nuestra memoria es un arte que requiere paciencia, comprensión y, sobre todo, una disposición a aprender de ella. En la próxima entrega, exploraremos estrategias específicas para trabajar armónicamente con nuestros recuerdos.

Te invito a leer otros artículos relacionados que pueden complementar este tema: «Aprender a escuchar«, «Aprender a descansar«, y «Aprender a fracasar«. Cada uno de estos temas aporta una perspectiva única en el camino hacia el autoconocimiento y el crecimiento personal.

17 comentarios en “Aprender a convivir con tu memoria: desarrolla tu autoconocimiento”

  1. Este fin de semana, querida Mimundo, pasamos a resolver muchos de este tema con el próximo comentario del Blog. Esperemos nos ayude a todos. Ya ves que vas haciendo fans de tu «Cuaderno de viajes»

  2. …cuando se tiene tendencia a esas actitudes…hay que estar siempre al loro, para no caer esclavos de ellas, supone mucho trabajo, pero más puede el que quiere que el que pude… la memoria que se aferra a lo malo que nos ha pasado, puede dar lugar a personas atormentadas si no se poner remedio… mi tendencia al pesimismo ha de estar controlada… es preferible ser una persona sabia a una persona existencialista y atormentada…

  3. Vayeciyos: no me refiero a la mala memoria como ser desmemoriado, sino a al que cae en el círculo vicioso de estar recordando siempre lo malo que ha hecho o lo malo que le ha pasado en la vida.
    Ese tipo de actitudes crea personalidades pesimistas, negativas, y con una fuerte carga de falsa autocompasión «porque todo les ha ido mal».

  4. ¡que rulen esos cuadernos de viaje! jajaja

    Como todo en esta vida: en su justa medida, aprender a olvidar hasta cierto punto, lo del circulo vicioso de la mala memoria es una buena forma de explicar el desastroso efecto de ser desmemoriado.

    un saludo

  5. Mimundo: todos tenemos períodos de la vida= de la memoria que nos gustaría olvidar.

    Pero creo que el primer paso es que te imagines que puedes ser capaz de olvidar… lo contrario es caer en el círculo vicioso de la mala memoria.

    Y sí, cuenta conmigo en la lecura de tus «Cuadernos de viaje» dedicados por su autora.

  6. el filosofo…imaginarme sin ella?, la verdad que no… imaginarme en el grupo de las personas que son capaces de pasar pagina? ¡no hay cosa que más desee!…porque mira que de vez en cuando se me calientan los cascos más de la cuenta…jajaja
    Respecto a los cuadernos de viaje, el día que los publique serás de los primeros en llerlos, ok?

  7. Haz hecho una descripción perfecta, Mimundo, de la mala memoria que todos tenemos alguna vez en la vida.
    ¿Te imaginas tú sin ella? ¿Te crees capaz de superar esta etapa de tu memoria? ¿Te imaginas ya en el grupo de las personas que son capaces de pasar página? Te animo a ello y poco a poco iremos dando pistas para lograrlo. Cdt y cuida tus «Libros de viaje» que esperamos ver publicados en algunos años con buenos recuerdos de tu memoria.

  8. Jajajaja…ay filosofo, a ver si salgo del apuro…
    Mi memoria es, en cierto modo pesimista, en cuanto que se obstina en recordar aspectos, situaciones, personas, que me han fastidiado y no me han hecho bien…
    Hay personas -las conozco- que son capaces de hacer un ejercicio de olvido, para pasar página y reemprender la vida con buen talante… a mi, eso me cuesta bastante…me cuesta olvidar y los recuerdos negativos son frenos la mayor parte de la veces, porque dejas de ser precabida para ser desconfiada, dejas de ser pudente para ser introvertida, dejas de ser positiva para ser negativa y si no con esa crudeza, en una medida de la frontera de una línea…a veces, imperceptible, pero real que decanta hacia el lado negativo antes que al positivo…¿me he explicado bien?…

  9. Bienvenida Guada; esperamos verte de visita por aquí. Coincido contigo en que la memoria «es engañosa», pero quizás para cuando nos conviene. Muchas veces la memoria pretende olvidar los momentos dolorosos para evitar el daño de recordarlo tal cual. Y es buena pues de esa manera vas cicatrizando una herida. El problema es si lo puedes llegar a olvidar = -curar, perdonar, sanar- del todo.
    Sin embargo, también debemos de ver la parte positiva. Tú y yo vemos «Con faldas y a lo loco» para no olvidar. También hay una cara en la moneda que nos gusta rememorar. Un saludo y bienvenida a este blog de la vida.

    Mimundo: queremos que nos describas la memoria pesimista de la que hablas. Hasta pronto.

  10. pero la memoria como las monedas también tienen su cruz y también es un poco mentirosa, nadie recuerda las cosas como realmente sucedieron
    afortunadamente voy mejorando mi memoria
    encantada de encontrar este blog

  11. Este fin de semana estoy en Madrid acabando el
    2º año del Curso de Af. Pero os invito a debatir el tema, pues en este primer Blog hablo de la memoria como facultad. En la segunda parte hablaremos más de la memoria emocional. Un saludo y disfrutad de la primavera.

  12. Me encantaría tener una buena memoria… buena por que atendiese a bueno y malo… la mia es una memoria pesimista… y no creo que os tenga que explicar que es el concepto…jajaja
    Mientras la intento mejorarla existen las agendas y los «possit» que son uno de los mejores inventos que he encontrado…y en un terreno más personal y menos profesional los cuadernos de viaje…
    La memoria es para mi un bien deseado, un bien que hay que mimar y que desearía saber manejar.

    tusitala apunta hacia la inteligencia emocional y me encantaría ver el planteamiento que teneis sobre ella…

  13. Tusitala: ciertamente es un tema apasionante y donde mejores resultados he visto.
    Vayeciyos: es como todas las facultades; hay que saber convivir con ellas; no despreciarlas pues a la larga es contraproducente.

  14. Esperando estoy para saber como trabajar con ella, sería bueno que la memoria se centrara más en los éxitos y los errores solo lo justo para aprender de ellos.

    un saludo

  15. Buscando la imagen de una flor de azahar he llegado hasta tu blog.Llevo un buen rato leyendo…lo he incluido en mi lista,y casi olvido que lo que yo buscaba era una imagen de la flor dea azahar…felicidades. La memoria me llevará a leerte de nuevo…Que pases un buen día

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